La conversación sobre herencia es la que más familias latinoamericanas postergan. Es incómoda, parece urgente solo cuando ya es tarde, y muchas veces la gente asume que "algo" quedará automáticamente a sus hijos. Pero cuando usted vive entre dos países — o tiene activos en dos países — ese "algo automático" puede convertirse en años de trámites, costos innecesarios, y conflictos familiares que nadie esperaba.

Este artículo es para la familia que tiene un apartamento en Miraflores o en Guayaquil, una cuenta de inversión en Miami, y quizás una participación en un negocio familiar en alguno de los dos lados. No para los ultra-ricos con estructuras de trust en las Caimán — sino para la familia de clase media-alta con un pie en LATAM y otro en Miami.

El Problema Fundamental: Dos Sistemas, Dos Leyes

En el mundo del derecho internacional, la regla general es que los bienes inmuebles (propiedades) se rigen por la ley del país donde están ubicados. Las cuentas bancarias y activos financieros siguen reglas más complejas, pero en la práctica también tienden a quedar sujetos al sistema del país donde están registrados.

Lo que esto significa para usted:

  • El apartamento en Guayaquil pasa por el sistema sucesorio ecuatoriano.
  • El apartamento en Brickell pasa por el sistema sucesorio de Florida.
  • La cuenta de inversión en Charles Schwab pasa por el sistema de EE.UU.

Un testamento hecho ante notario en Ecuador — incluso perfectamente válido allá — no necesariamente resuelve lo que pasa con sus activos en Florida. Necesita documentos válidos bajo la ley de cada jurisdicción.

El Doble Probate: El Problema que Nadie le Explica

En EE.UU., cuando alguien fallece con activos a su nombre personal, esos activos generalmente tienen que pasar por un proceso judicial llamado probate. En Florida, este proceso puede durar entre seis meses y dos años, dependiendo de la complejidad del patrimonio y si hay disputas. Cuesta tiempo y dinero — honorarios de abogados, costos judiciales — y durante ese tiempo los herederos no tienen acceso a los activos.

Si usted también tiene activos en Ecuador (o Colombia, o Perú), su familia tendrá que abrir un proceso sucesorio paralelo en ese país, siguiendo las reglas locales. Dos procesos. Dos países. Dos conjuntos de abogados. Dos tiempos de espera. Todo simultáneamente, mientras la familia ya está manejando el duelo.

Esto es completamente evitable con planificación anticipada.

Lo que Necesita para una Planificación Completa

Primero, un inventario claro. Antes de hablar de documentos, necesita saber exactamente qué tiene y dónde: inmuebles en cada país, cuentas bancarias y de inversión, participaciones societarias, pólizas de seguro de vida. Muchas familias descubren activos que habían olvidado — o activos que pensaban tener pero que no estaban a su nombre correctamente.

Segundo, documentos en EE.UU. Para activos en Florida, las herramientas principales son:

  • Testamento (Will): Le permite indicar quién recibe qué y nombrar un ejecutor de su estate. Sin testamento, Florida aplica las reglas de intestate succession — y puede que no resulte exactamente como usted habría querido.
  • Fideicomiso revocable (Revocable Living Trust): Es la herramienta más poderosa para evitar el probate en Florida. Los activos que transfiere al trust antes de su fallecimiento pasan directamente a sus beneficiarios sin proceso judicial. El trust también le permite mantener control total sobre sus activos en vida.
  • Designaciones de beneficiarios: Cuentas de retiro (IRA, 401k), pólizas de seguro de vida, y ciertas cuentas bancarias transfieren directamente al beneficiario designado, sin probate. Mantener estas designaciones actualizadas es fundamental.

Tercero, documentos en su país de origen. Para los activos en Ecuador, Colombia, o el país donde los tenga, necesita un testamento válido bajo la ley local, otorgado ante notario con los requisitos formales que exige cada sistema. Esto requiere trabajar con un abogado en ese país — no puede resolverse solo con documentos de Florida.

Cuarto, coordinación entre los documentos. Este es el punto que se ignora con más frecuencia: los dos conjuntos de documentos deben coordinarse. Si su trust de Florida nombra como beneficiarios a sus tres hijos en proporciones iguales, pero su testamento ecuatoriano tiene una distribución diferente, puede crear inconsistencias que los herederos tendrán que resolver. Y si el testamento ecuatoriano viola las reglas de legítima — la porción que la ley protege para herederos forzosos — parte de ese testamento puede quedar sin efecto.

Los Herederos Forzosos: Una Diferencia Cultural y Legal

En Ecuador — y en casi todos los países de América Latina que tienen raíces en el derecho romano-napoleónico — la ley protege a los herederos forzosos con lo que se llama la legítima: una porción del patrimonio que usted no puede dejar a otros aunque quiera. Sus hijos tienen derecho a esa porción por ley, y si su testamento los excluye o les da menos, un juez puede corregirlo.

En EE.UU., la filosofía es diferente: en general, usted puede dejar su patrimonio a quien quiera, con pocas restricciones (algunas protecciones para el cónyuge sobreviviente, pero nada parecido a la legítima latinoamericana).

Si tiene activos en ambos países y quiere distribuirlos de cierta manera, necesita entender qué reglas aplican en cada jurisdicción para no crear un plan que funcione en papel pero no en la práctica.

Los Hijos Menores: Un Punto Crítico

Si tiene hijos menores de edad y usted fallece, ¿quién administra sus activos en EE.UU. hasta que los niños lleguen a la mayoría de edad? La respuesta no es automáticamente el cónyuge sobreviviente — depende de cómo estén estructurados sus documentos y si existe una tutela designada. Sin planificación, puede ser necesario que un tribunal nombre a un guardián para administrar los activos, con reportes anuales al juzgado. Nuevamente, completamente evitable.

El Objetivo: Un Plan Integrado

El objetivo de la planificación patrimonial para familias internacionales no es tener dos testamentos en dos idiomas guardados en dos cajones. Es tener un plan integrado donde los documentos de cada país se complementan, los activos están titulados de manera que facilita la transferencia, los beneficiarios están designados correctamente, y alguien en cada país sabe exactamente qué hacer cuando llegue el momento.

Ese plan no se construye en una tarde. Pero tampoco es tan complicado como parece — lo que requiere es sentarse a hacerlo antes de que sea necesario.