Un amigo le dice que está levantando capital para su startup. Le pide $50,000 y le envía un documento de dos páginas llamado "SAFE". Usted lo lee, no entiende del todo qué está firmando, pero confía en su amigo y firma. Esto ocurre constantemente entre inversionistas latinoamericanos que invierten en startups estadounidenses — y la falta de comprensión de estos instrumentos puede salir muy cara.
Le explico qué es lo que está firmando.
Qué es un SAFE
SAFE son las siglas de Simple Agreement for Future Equity — Acuerdo Simple para Futura Participación Accionaria. Fue creado por Y Combinator, la aceleradora de Silicon Valley, y se ha convertido en el instrumento preferido para invertir en etapas tempranas de startups.
Un SAFE no es deuda. No paga intereses. No tiene fecha de vencimiento. Lo que usted está comprando es un derecho a recibir acciones de la empresa en el futuro, cuando ocurra un evento determinado — generalmente una ronda de financiamiento formal (Serie A o posterior), una venta de la empresa, o una salida a bolsa.
Dicho de otra forma: usted pone dinero hoy y espera. Puede esperar uno, tres, cinco años. No sabe exactamente cuánto porcentaje de la empresa va a recibir hasta que llegue ese evento. Y si la empresa nunca levanta capital ni se vende — en teoría, podría perder todo sin haber recibido ninguna acción.
Qué es una Nota Convertible
Una nota convertible es diferente en su naturaleza: es un préstamo. Tiene tasa de interés (generalmente entre 5% y 8% anual), tiene una fecha de vencimiento (normalmente entre 12 y 24 meses), y en principio puede exigirse el pago si la empresa no convierte la deuda en acciones a tiempo.
¿Convierte en qué? En acciones de la empresa, cuando ocurra la siguiente ronda de capital o el evento acordado — igual que en el SAFE.
En la práctica, pocas veces un inversionista exige el reembolso en efectivo al vencimiento de una nota convertible. Hacerlo equivale a matar la empresa que uno quería ver crecer. Pero la opción existe, y eso es una diferencia relevante con el SAFE.
Las Diferencias que Realmente Importan
Para el inversionista latinoamericano que evalúa en qué instrumento poner su dinero, estas son las diferencias prácticas:
El SAFE es más simple pero tiene menos protecciones. No acumula intereses, no tiene vencimiento, y no hay mecanismo de presión sobre la empresa para que haga algo en un plazo determinado. Usted simplemente espera. Si la empresa no prospera, su inversión podría no convertirse jamás.
La nota convertible tiene más estructura. El interés acumulado favorece al inversionista (aunque generalmente no se paga en efectivo sino que se suma al monto que convierte en acciones), y el vencimiento al menos crea un incentivo para que la empresa cierre su próxima ronda.
Los Términos Clave que Debe Entender
Ya sea que esté frente a un SAFE o una nota convertible, estos son los términos que definen cuánto recibirá al final:
Cap de valuación (Valuation Cap). Este es el precio máximo al que su inversión va a convertirse en acciones. Si la empresa hace su próxima ronda a $10 millones de valuación pero el cap de su SAFE es $5 millones, usted convierte como si la empresa valiera $5 millones — lo que significa que recibe más acciones que los nuevos inversores de esa ronda. El cap lo protege cuando la empresa sube mucho de valor.
Descuento (Discount Rate). Normalmente entre 15% y 20%. Si la próxima ronda entra a $1 por acción, usted entra a $0.80 o $0.85, dependiendo del descuento acordado. Es una forma de premiar el riesgo que tomó antes.
Cláusula MFN (Most Favored Nation). Si la empresa emite SAFEs posteriores con términos más favorables para esos nuevos inversores, usted tiene derecho a actualizar sus propios términos para que sean iguales. Sin esta cláusula, un SAFE sin cap ni descuento puede quedar en desventaja frente a SAFEs emitidos después con mejores términos.
Derecho Pro-rata. Le da el derecho — no la obligación — de participar en rondas futuras de financiamiento en proporción a su participación actual, para evitar que su porcentaje se diluya con cada nueva ronda. Este derecho vale mucho si la empresa crece.
El Riesgo que Más Ignoran los Inversores Latinoamericanos
El riesgo de dilución acumulada. Muchas empresas emiten múltiples SAFEs antes de hacer una ronda formal de capital — a distintos inversores, en distintos momentos, con distintos caps. Cuando por fin llega la Serie A, todos esos SAFEs convierten simultáneamente, y el porcentaje final que recibe usted puede ser mucho menor de lo que esperaba cuando firmó.
Ejemplo: usted invierte $25,000 en un SAFE con cap de $3 millones. La empresa luego emite otros $500,000 en SAFEs adicionales antes de la Serie A, que entra a $8 millones. Al momento de convertir, hay mucho capital anterior que convierte junto con el suyo, y su porcentaje final en la empresa puede ser una fracción pequeña de lo que imaginó.
Preguntas que Debe Hacer Antes de Firmar
Antes de escribir ese cheque, hágase — y haga al fundador — estas preguntas:
- ¿Cuántos SAFEs o notas convertibles previas hay pendientes de conversión? ¿Por cuánto monto total?
- ¿Cuál es el cap de valuación y cómo se compara con empresas similares en este sector y etapa?
- ¿Hay una cláusula de liquidation preference que afecte cuánto recupera usted si la empresa se vende a bajo precio?
- ¿Tiene derecho pro-rata para participar en la próxima ronda?
- ¿El instrumento tiene cláusula MFN?
Firmar un SAFE sin hacerse estas preguntas es como comprar un apartamento sin preguntar si hay hipotecas previas. El instrumento parece simple, pero sus implicaciones financieras son complejas.
Si está evaluando una inversión en un startup en Estados Unidos y quiere revisar los documentos antes de comprometer su capital, estoy disponible para orientarle.